lunes, 9 de abril de 2012

HOMENAJE A MI PADRE (05-09-1935 - † 08-04-2012)


Pocas palabras son necesarias. El tiempo dejará todo lo bueno y olvidará lo malo, si es que lo ha habido. He heredado de ti mucho: el parecido físico, el sentido del humor, las preocupaciones por los seres queridos.
Existen vidas difícilmente más ideales. Se casó con la chica más guapa de la ciudad, tuvo cinco hijos y murió rodeado por todos.
Pocas palabras son necesarias y Fauré las sustituye.

sábado, 10 de marzo de 2012

PREPARANDO LA SEMANA SANTA. AGNUS DEI

Johann Sebastian Bach (1685-1750) es el paradigma de llegar "más allá" con unos recursos trillados. El maestro de Eisenhach no inventó nada nuevo ni quiso hacerlo. Se observa en él una nueva visión de lo realizado por Frescobaldi, Pachelbel o su admirado Buxtehude. Bach asimilaba todo: los grandes maestros del pasado, la música de los colegas contemporáneos, que conocía a la perfección. Improvisaba y creaba al estilo italiano, francés y, por supuesto, alemán.
¿Qué era característico del Kantor de Leipzig? El uso hasta el extremo del contrapunto. De una melodía sencilla extraía hasta el último recurso. La rodeaba por nuevas voces, recreaba un canon o una fuga, ornamentaba hasta el exceso. Todo resultaba magnífico, exacto en la opulencia.
Sin embargo, encontramos un ejemplo peculiar en la única pieza católica del compositor luterano. En la fastuosa MISA EN SI MENOR, ejemplo de todo lo indicado anteriormente, fluye un momento de sonoridad austera y casi minimalista. Es Bach puro y duro, pero tamizado por una serenidad que se transmite hasta el infinito. hablamos del aria para contralto sobre el texto delAgnus Dei. Bach utiliza la común fórmula del aria DA CAPO, Bajo continuo, melodía principal y un formidable contrapunto de los violines. Nada es excesivo, salvo la absoluta, mágica, genial, trascendental y sobrehumana belleza.
El contratenor Andreas Scholl, como siempre, ya sea barroco o jazz, está inconmensurable. ElCollegium Vocale Gent y su director Philippe Herreweghe, tan bachianos que parecen herederos del Kantor.


sábado, 18 de febrero de 2012

«EL HORIZONTE ETERNO» CON IMÁGENES

Hola amigos:
Poco más puedo decir de «El horizonte eterno» que no haya apuntado en esta entrada. La novedad es que ahora ha realizado este montaje simple con imágenes de la Mancha, don Quijote y la Orquesta Sinfónica de la Mancha.
Espero que os guste.


viernes, 23 de diciembre de 2011

MAGNÍFICO Y EMOCIONANTE «PEQUEÑO DESHOLLINADOR»

Cuando conocí el proyecto me parecía muy difícil pero abordable. Un reto precioso que necesitaba de la complicidad de los niños de la Escolanía Ciudad de Cuenca, unos solistas adultos con papeles breves pero exigentes y un grupo instrumental reducido, incisivo y que llene de color la compleja música del británico Benjamin Britten (1913-1976). Han pasado los meses y las expectativas no solo se han cumplido, sino que han sido mejores de lo imaginable.

Esta ópera para niños no está al alcance de todos. La música aparenta una cierta sencillez, que es sólo la cáscara que cubre la realidad más profunda. Las melodías diatónicas y regulares están envueltas de un colorido armónico muy complejo y de un juego de voces a veces enrevesado. No son cancioncillas infantiles sino una obra maestra de bolsillo del mejor operista del siglo XX. Las posibilidades de desfallecer en el intento son muchas. Pueden surgir problemas de afinación y coordinación, frustraciones ante un avance lento por la acumulación de detalles que sólo salen adelante desde el esfuerzo y el compromiso. Todo fue superado gracias a una continuidad de factores que han convertido este «Pequeño deshollinador» en un espectáculo fascinante y de primera línea que debe buscar nuevos escenarios en todo el mapa nacional.

La puesta en escena.

Primer acierto con mayúsculas, perfecto y poético en la idea y en la práctica. Ignacio García dio en el clavo gracias a la economía de medios y un minimalismo muy bien buscado, con recursos como un montaje audiovisual, los figurines de Ladrón de Guevara, un vestuario realista que juega con la época desde la distancia y una concepción del movimiento variado y nada agobiante. Toda la escenografía sirvió a la acción dramática con belleza e imaginación, dando el empujón necesario a esta producción para colocarla en lo más alto.

La Escolanía Ciudad de Cuenca.

Cada mes que pasa son mejores. El miércoles dejaron con la boca abierta a los asistentes ante una partitura ambiciosa y compleja. Técnicamente mejoran día a día, con voces muy bien trabajadas por su director Carlos Lozano. Viven la música con ilusión y entusiasmo y lo trasmitieron sin concesiones. Tanto el septeto solista como el resto de la agrupación fueron sobresalientes y absolutamente profesionales. Muestran matices cada vez más ricos, colores siempre cambiantes, dinámicas cada vez más grandes. Suben como la espuma y no parecen tener límites.

Solistas vocales e instrumentales.

El cuarteto “adulto” se implicó perfectamente en la producción. Sus papeles son breves pero difíciles en un mundo de niños. El más amoroso y tierno es el de la institutriz Rowan, encarnado muy bien por la soprano Itxaso Moriones. Divertida y creíble en su permanente malhumor actuó la mezzo Alejandra Spagnuolo. Tanto el bajo Alfonso Baruque como el tenor Francisco Pardo cumplieron con sobrada solvencia en los dos papeles que deben abordar cada uno de ellos.

Los solistas de cámara Ciudad de Cuenca, bajo la dirección de Carlos Checa, extrajeron todos los recursos de esta compleja creación. Mantuvieron permanentemente el ajuste con las voces y plasmaron la hermosa gama de matices de una partitura que no deja reposo ni relajación durante la hora larga de duración.

En conclusión, un espectáculo magnífico y emocionante, una producción propia inimaginable hace unos pocos años, de primera fila y que necesita toda la ayuda para su exportación. Semejante muestra de talento, gestado en esta ciudad, no puede quedarse encerrada. España entera debe apreciarla… y quizá me quedo corto.

Crítica salida en la edición impresa de El Día de Cuenca el 23-12-2011

viernes, 9 de diciembre de 2011

Manos de barro y arcilla


Hola amigos.Hoy voy a realizar una entrda con una composición mía. Se trata de Manos de barro y arcilla, escrita en 1999 y que se convirtió en la segunda obra compuesta para guitarra tras A César del año 1996. El origen de la obra viene de mi relación sanguínea y de amistad con Tomás Bux, uno de los grandes escultores de la cerámica que ha dado mi tierra. Tomás y yo somos primos segundos y desde sus comienzos creadores veía en él un futuro prometedor, lleno de talento, personalidad individual y fuerza expresiva. No era un ceramista al uso,ya que para él el torno y el barro eran la base para la creación escultórica, centrada en temas raciales, como la tauromaquia o la Semana Santa, a veces paisajísticos, como sus perspectivas de la ciudad de Cuenca, otras costumbristas, como sus retratos surrealistas. En todas ellas se veía un mundo interior siempre innovador y de formidable técnica, con influencias cubistas y precolombinas, manejadas con una personalidad arrolladora. Su faceta plástica ha evolucionado, abarcando todo tipo de materiales y adentrándose en el mundo de la pintura y el dibujo.
Tomás sabía que cada una de las piezas que me regalaba era un tesoro que conservo como el oro. Mi casa está llena de sus obras: Cuenca y su música, Guitarra, El juglar, Nazarenos, Prostituta...piezas de arte que serán mi patrimonio y de mis herederos y que siempre poseeré con orgullo.
Manos de barro y arcilla nació tras uno de esos regalos y fue la consecuencia lógica a la generosidad sin límites del maestro Bux. Yo en esos momentos estaba inmiscuido en un lenguaje aleatorio, aprendido del maestro Leonardo Balada, pero que ya estaba entrando en una fase final. Consideré que el lenguaje a utilizar debía de ser comprensible pero denso y cargado de tensión. La idea original es descriptiva... un torno que empieza a dar vueltas emulado por un arpegio sobre un la menor con séptima añadida. Sobre él surge una melodía muy expresiva, que es la forma de la escultura que surge mágicamente del torno. Tras varias tensiones y distensiones nace una sección central serena y misteriosa, con armonías de cuartas que buscan disonancias más duras, pero difuminadas por la sonoridad mágica de la guitarra. Tras la ensoñación nace de nuevo la idea del torno hasta su finalización.El estreno oficioso se realizó en el taller de Tomás Bux. Fue una sorpresa, para la que usé de gancho a un amigo común y también compositor: Curro Torralba. Tras ello, una noche de fiesta en la que yo acabé muy perjudicado pero feliz. El estreno oficial se realizó en la Iglesia de San Miguel, dentro del ciclo de jóvenes intérpretes, ese mismo año 1999. Obviamente, yo fui el encargado de tal estreno.
Un fuerte abrazo a todos.

sábado, 12 de noviembre de 2011

AeroDynamic: El jardín de las incontables ventanas

Siempre es una alegría para la ciudad de Cuenca recibir a sus grandes músicos que emigraron para ampliar su formación. El pasado sábado el turno fue de María Martínez Ayerza, que ya había cautivado a su ciudad natal interpretando en solitario y con las otras formaciones en las que participa: The Royal Wind Music y Sledom Sene.

En esta ocasión vino como componente del trío AeroDynamic, agrupación imaginativa tanto en la combinación vocal-instrumental como en la pluralidad del repertorio y el enfoque de éste. Abordan dos momentos históricos lejanos, como son la transición del Medievo y el Renacimiento y la música del siglo XXI. Tras el concierto, la sensación percibida es que la lejanía temporal ha evolucionado hacia una natural continuidad.

Antigüedad y vanguardia.

Y es que con una soprano de gran plasticidad y la variedad instrumental de las flautas de pico el paso de un siglo a otro parecía como la evolución natural de una época sobre la anterior. Ayudó mucho la puesta en escena, teatral al inicio, con apoyo de multimedia y utilización espacial de todo el escenario. El resultado fue exquisito, lleno de sorpresas y continuos colores.

El repertorio era difícil en su conjunto, sin concesiones y abría ventanas a los sentidos. Las piezas contemporáneas buscaban todo tipo de efectos sonoros de las flautas, así como su mixtura con la voz, pero la fiesta no sólo era sonora, sino también visual. Conmocionó la serenidad de la música profana española del renacimiento, en unas referenciales versiones de Guerrero y Juan de Urrede, las austeras interpretaciones del siglo XV inglés y la exuberante variedad de la música del siglo XXI casi toda dedicada a la agrupación, donde pudimos ver instrumentos Petzold, interpretación de dos flautas simultáneamente a modo de un aulos griego o un uso de dinámicas amplísimo, muy superior al imaginado en el mundo de la flauta dulce.

Los intérpretes.

El trío, nacido en 2004, aglutina a intérpretes sobresalientes e implicadas. La soprano holandesa Harma Everts luce una voz limpia, que no busca la potencia sino la simbiosis con las flautas. Posee una teatralidad innata, que le permite pasar del canto al recitado con naturalidad, en un Sprechstimme perfecto. Los agudos son puros y penetrantes y el registro medio claro y redondo.

Tanto la flautista alemana Stephanie Brandt como nuestra querida María Martínez Ayerza han llegado, pese a su juventud, a un nivel técnico difícilmente superable. Gracias al continuo uso de recursos, ofrecieron una amalgama de colores rica y siempre cambiante. Fascinaron con ataques convencionales, frulattis, glissandis imposibles… todo un talento al servicio de la música que llenó de aplausos la sala de cámara en otra tarde-noche inolvidable, que en este caso se aderezó con unas gotas de orgullo por el retorno de uno de los mejores exponentes del talento de esta ciudad.


Esta crítica apareció en la versión impresa de EL DÍA DE CUENCA el pasado 8 de noviembre de 2011


lunes, 31 de octubre de 2011

EL ÁRBOL DE LA VIDA. VANGUARDIA Y TRADICIÓN

No soy crítico de cine, ni siquiera soy experto. Sólo un aficionado que adolece de cultura del séptimo arte y que cuando acude a una sala o ve por TV una película trata de salir enriquecido, bien por haber pasado un buen rato, reír, llorar o pensar. Creo en el cine comercial y en el experimental. Admiro EE.UU. por ser la primera potencia al respecto y por dar cabida a todo tipo de tendencias, no sólo la más conocida por el público.
Quiero hablar de cine porque he sido uno de los que salió conmocionado tras ver EL ÁRBOL DE LA VIDA. Terrence Malick realiza un arte distinto, donde lo poético es casi más importante que lo narrativo. Se recrea en sus obsesiones y, lo que es más maravilloso, es capaz de combinarlas entre sí durante dos horas sorprendentes. Planos cortos, con cámara cambiante, recreación en el cosmos, gran trabajo de los actores, tanto Brad Pitt como Jessica Chastain o Sean Penn (que participa muy poco en el montaje final) y unos niños que llevan por momentos todo el peso de la escena.
Todavía más increíble es que las obsesiones de Malick son las mismas que las mías, por eso me gustó tanto. Las cuestiones eternas de quiénes somos, de dónde venimos y adonde vamos; el sufrimiento por la pérdida de los seres queridos; la música, la educación de los hijos... y el hecho de vivir.

Vanguardia y conservadurismo.

EL ÁRBOL DE LA VIDA es una película vanguardista, rompedora con los cánones convencionales de la narración escénica, poesía sobre prosa. Sin embargo, la banda sonora utiliza música clásica de distintas épocas, algún autor vivo de estilo minimalista y una partitura original (que no es especialmente conmovedora) de Alexandre Desplat. No es correspondientemente vanguardista el uso del sonido con el de la imagen ¿y el resultado? Simplemente perfecto.
Empecemos por esta coqueta página del barroco francés: "Las barricadas misteriosas" de Couperain (1668-1733). El título esconde parte del sentido de la película, los misterios de la vida, llenos de saltos infranqueables. Aparece siempre de forma diegética (la fuente sonora está dentro de la escena) interpretada por Jack (Brad Pitt) al piano y en un momento especialmente intenso, por su hijo mediano (Laramie Eppler) a la guitarra.


Escuchamos a Mahler, Berlioz, Bach, Mozart... e incluso un estudio guitarrístico de Fernando Sor durante los títulos de crédito. Pero especialmente sonoro es esta página de la mejor música nacionalista checa: El Moldava, del poema sinfónico "Mi patria" de Bedrich Smetana (1824-1884). Refleja los momentos de alegría infantil.


¿Y cómo no ser definitivamente conservador al narrar el amor, el nacimiento y la felicidad con esta música sublime y enternecedora de Ottorino Respighi ( 1879-1936)? Música antigua re-elaborada para orquesta.


Donde más abraza Malick el conservadurismo musical es en la aparición de un autor vivo: Zbigniew Preisner (1955), compositor polaco que sigue fielmente los pasos de Henry Gorecky (1933-2010), cuya «Sinfonía 3» también aparece en la película. El Lacrimosa, del «Requiem para un amigo» (dedicado al director polaco Krysztof Kieslowski) es especialmente intenso y expresivo. Acompaña a las imágenes del cosmos, donde se plantea el porqué de todo lo que sucede, una pregunta que todos nos hacemos y que oímos en la madre tras la pérdida del hijo.


No hay música rupturista, toda es tonal. En esto se aparta de los gustos musicales de Stanley Kubrick, a quien tanto debe Malick en sus planteamientos. Pero da igual, al fin y al cabo toda la música de EL ÁRBOL DE LA VIDA es tan bella y plástica que se adapta a todas las exigencias del director en una obra de arte total, sin concesiones ni censuras.





Luchemos por la ortografía