miércoles, 16 de abril de 2014

53 SEMANA DE MÚSICA RELIGIOSA (I)

Voy a escribir resúmenes críticas de las SMR, distribuidos en tres bloques. Este primero es el dedicado al Sábado de Gloria, Domingo de Ramos y Lunes Santo.
Sábado de Gloria. Valeria y gregoriano “en femenino”.
La inauguración de la 53 edición de las SMR tuvo un escenario privilegiado, la bellísima iglesia de Valeria, donde el origen románico, los arcos ojivales, la portada renacentista  y las columnas romanas como sustento dan un toque ecléctico e inolvidable. Dentro de sus muros, fue más fácil que todos sintiéramos el Medioevo en estado puro.
La agrupación suiza ADIASTEMA, bajo la dirección de Giovanni Conti, se presentó con seis voces femeninas, arpa y órgano positivo. La intercalación de antífonas, himnos y responsorios con páginas instrumentales dio color y movimiento y enlazó muy bien la monodia gregoriana con los primeros movimientos polifónicos, ya que el órgano positivo añadió a la parte vocal notas pedales, creando así  “organum” al estilo de Notre Dame. Además, pudimos disfrutar varios momentos con cadencias finales a dos voces.
La visión global del director y agrupación fue estricta en el estilo y sublime en el concepto. Una inauguración llena de encanto y espiritualidad.

ADIASTEMA @SMR Cuenca/Santiago Torralba

Domingo de Ramos. Un descubrimiento.
Reconozco mis limitaciones en el descubrimiento de agrupaciones jóvenes. No soy, utilizando términos futbolísticos, un “ojeador”. Eso sí, me entusiasmo cuando otros realizan tal tarea con un éxito tan grande como el conseguido en la Catedral de Santa María de Cuenca el pasado Domingo de Ramos. Nunca más olvidaré la Capilla Cayrasco ni a su director, el guitarrista y tiorbista Eligio Luis Quinteiro.
En un concierto titulado In devotione. Carlos Patiño y Juan Hidalgo en la Real Capilla del Alcázar de Madrid disfrutamos de la mejor música española del siglo XVII, precedida por la página más conocida de Alonso Lobo (1555-1617), el motete Versa est in luctum. La razón de incluirlo es que éste fue profesor del compositor conquense Carlos Patiño (1600-1675) en la catedral de Sevilla.
El concierto estuvo lleno de aciertos. El primero fue el repertorio. Poco puedo añadir sobre el motete de Lobo, pero sí sobre la excelente Missa a 5 de Juan Hidalgo (1614-1685). El compositor madrileño fue el primer creador musical para la escena de nuestro país y sobre textos de Pedro Calderón de la Barca compuso la primera ópera española: Celos aún en el aire matan. La Missa a 5 tiene un toque claramente barroco, jugando con los contrastes policolares y la alternancia de solistas y coro. El continuo del órgano y el arpa (este último, característico del barroco hispano) y el dominio de la homofonía, muy teatral, crean un conjunto excelente. Como contraste, nuestro paisano de Santa Mª de Campo Rus, Carlos Patiño, también está imbuido de la retórica barroca, pero su música es más densa y contrapuntística. En todo caso, ambos son demostración de que el barroco español está muy por encima de lo que la ignorancia consideró durante décadas.
La Capilla Caryasco, situada en el altar mayor de la catedral, abrumó con su dominio de estilo y unas voces trabajadas, entusiastas y de gran belleza. Escénicamente se movieron para buscar el mejor efecto contrastante, acertando siempre y creando un espectáculo cautivador desde la mano maestra de su director, el canario Eligio Luis Quintero. Todos tenemos que seguir la evolución de esta agrupación, que promete nuevos colores en el barroco hispano e internacional.

CAPILLA CAYRASCO @SMR Cuenca/Santiago Torralba

Lunes Santo. Barroco y vanguardia.
El primero de los dos conciertos del Lunes Santo tuvo como escenario el coro de la Catedral de Santa María de Cuenca, de factura barroca como la música que escuchamos desde las 17:00 horas. Lo primero que me vino a la mente fue observar las diferencias entre ese periodo en Italia y en España. La vanguardia y búsqueda de nuevos caminos en la música religiosa, principalmente en Venecia, para apartarse de la práctica antigua polifónica y adentrarse en la melodía acompañada con bajo continuo, marcaron un siglo XVII italiano, que fue el espejo del resto de los músicos occidentales.
En este ambiente, y aprovechando el año Greco, el Ensemble Il Pegaso, bajo la dirección desde el órgano del evangelio de la catedral de Maurizio Croci, nos ofreció un exquisito concierto titulado «El Greco en Venezia» Cum tribus vocibus, que fue la exaltación y triunfo de la “seconda prattica” en la creación de música religiosa. Las obras de Willaert, Gabrielli y Monteverdi, entre otros, fueron recreadas con fidelidad al texto, intentando extraer la retórica del mismo. El terceto vocal masculino se mostró teatral y empastado y el color del continuo de la tiorba y el órgano siempre sonó sugerente. En resumidas cuentas, otra exquisitez.

ENSEMBLE IL PEGASO @SMR Cuenca/Santiago Torralba

El Lunes Santo se cerró en la sala de cámara del Teatro Auditorio con un concierto íntegro de música contemporánea –incluido el primer encargo de la 53 edición—  protagonizado por una de las agrupaciones españolas más especializadas en este repertorio: Sax Ensemble, que además cuenta como componente a la excelente saxofonista conquense Miriam Castellanos.  Todas las obras eran de autores vivos y cuatro de ellos estuvieron presentes en la sala, un privilegio para la ciudad de Cuenca.
La obra de encargo fue llevada a cabo por el madrileño Mario Carro (Madrid 1979). Titulada Visiones del más allá, está basada en la pintura homónima conservada en el Palacio Ducal de Venezia. La obra tiene todo lo que se exige a una creación artística: lenguaje propio y entendible, arquitectura arriesgada y ambición. Carro viajó por las posibilidades tímbricas de los saxos, el piano y la percusión, desde el susurro hasta la furia. Jugó con todas las posibilidades tímbricas, desde las caricias sonoras del segundo movimiento «La subida al Empíreo» a la retórica minimalista y rítmica de «La caída de los condenados». En resumidas cuentas, una partitura brillante que merece nuevas escuchas.
El concierto se completó con Argos de Alejandro Román. Pieza llena de ambientes sonoros y efectos muy bien logrados, Venera de Juan Manuel Ruiz, que es una curva expresiva que nace y retorna al ruido tras un bien labrado trabajo de tensión acumulada y dos obras basadas en la tradición española, pero desarrolladas de forma desigual por Jesús Torres y Gabriel Erkoreka.

SAX ENSEMBLE @SMR Cuenca/Santiago Torralba



jueves, 13 de febrero de 2014

Entrevista en HOY POR HOY Cuenca, sobre LA CAJA DE LUZ

Queridos amigos:
Es un placer colgar en el blog la entrevista que me realizaron el pasado 13 de febrero de 2014 en la cadena SER Cuenca y su programa HOY POR HOY.
Mi agradecimiento a Paco Auñón por contar siempre conmigo y a los contertulios Rafael Torres Muelas y Elena Castillejo.
Mi participación comienza en el minuto 10.

martes, 28 de enero de 2014

LA CAJA DE LUZ.

Queridos amigos. Cada vez son más las personas que van conociendo la que ha sido hasta ahora mi composición más ambiciosa. Se trata de una ópera de cámara, con libreto de Gustavo Villalba y titulada LA CAJA DE LUZ.


La génesis de la obra tuvo lugar tras unos cuantos recitales del Grupo Trabarte, donde acompañaba la poesía de excelentes escritores como el propio Gustavo, Javier, Chule, Andrés, David, Paco, etc. Por aquel entonces ya tenía la idea de escribir una ópera... mejor dicho, de escribir MUCHAS óperas, pero nunca me había atrevido a realizar el libreto, por falta de talento y oficio. Conocer a Gustavo y trabajar texto y música con él me abrió el camino, pues coincidíamos en muchas cosas y teníamos un trasfondo espiritual muy similar.
Seducido por la idea de un libreto, unicamente impuse tres características: la primera, que fueran cuatro o cinco personajes y sin coro. La segunda, que fuera breve y la tercera, que tuviera una temática religiosa.
Era más o menos el año 2006 y tardó unos pocos meses en entregarme su trabajo. Me encantó. Poseía todo lo que necesitaba: acción dramática, tensión creciente, profundidad filosófica y unas continuas referencias bíblicas y literarias que concedían al texto mayor enjundia y elementos de reflexión. 

Es la historia de un sacerdote intemporal que descubre una caja de luz que concedía la capacidad de dar felicidad, engañándolas con una luz que hacía percibir una realidad que no era tal. El sacerdote, llamado Nepomuceno, mantenía así encerradas, en una virtual y falsa felicidad a tres mujeres, que son a su vez símbolo de las tres religiones monoteístas: Yael, Fátima y Gloria.
Nepomuceno comprende que su poder es absoluto, y ante las recriminaciones del acólito, que le da a enetender que está abusando del mismo, reacciona convenciéndolo y dejando bien claro que necesita un delfín y futuro heredero.
A partir de ahí, el abuso, el intento de violación y la venganza... no quiero dar más detalles, pues confío, aunque sólo sea un poquito, en poder ver pronto esta ópera en el escenario. La música está al servicio de la historia y, aunque esté feo que lo diga el propio autor, merece mucho la pena.

Los datos técnicos son:


LA CAJA DE LUZ.
Ópera de cámara en un acto y cinco escenas.

Personajes:
Nepomuceno: barítono.
Acólito: tenor.
Yael: soprano.
Gloria: soprano.
Fátima: contralto.

Orquestación:
1 clarinete (clarinete en si bemol y clarinete bajo)
 

1 percusión
Xilófono
Vibráfono
Glockenspiel
Plato suspendido
Gong
Caja
Bombo
Campanas tubulares
Chimes
 

1 piano
 

2 violines
1 viola
1 violonchelo

viernes, 4 de octubre de 2013

El músico y los dichos

Hace varios años, creo que seis, el fotógrafo, vecino y buen amigo Ramón Herráiz pidió a una serie de creadores de distintas disciplinas un texto no muy extenso sobre su faceta y los dichos populares que hablan de ella.
Dije que sí, pero en seguida me di cuenta de un serio problema... y es que no conocía apenas aforismos sobre música. Busqué en Internet y aparecieron unos pocos, lo cual no solucionaba nada, pues me vi con poca capacidad para hacer nada relevante.
Me lié la manta a la cabeza y escribí una pequeña historia, plagada de autobiografía (típico de los que no sabemos escribir) e introduje con calzador los refranes encontrados. El resultado es el que pueden leer, ya que el proyecto de libro se truncó. Es diletante, pero pueden opinar.
Gracias.


viernes, 22 de marzo de 2013

Mis aportaciones a la música procesional.

Este blog está cada día más ególatra... lo corregiré, no se preocupen. Tras esta entrada, tengo muchas opiniones, análisis y comentarios que versarán sobre el inagotable mundo de la música de los últimos 1000 años.
Pero no puedo pasar un día más. Hoy comienza la Semana Santa y son fechas señaladas en mi vida, inolvidables y que vuelven a recuperar el sentido de antaño con el paso de los años.
Soy conquense, para lo bueno y para lo malo. He crecido saliendo como nazareno del Jesús de las seis, he madrugado, me he agotado, he rezado y he pasado momentos emocionantes e inolvidables.
Y a todo esto, conseguí ser compositor. La vida tuvo de pronto sentido completo. Uno crea en función de sus propias inquietudes y de las posibilidades del mundo que te rodea. Y precisamente ahí, tus hermanos te preguntan: ¿por qué no escribes una marcha? Y uno de ellos, Jesús, te pide otra cosa: «llámala NAZARENO DEL ALBA».
Tenía obras ya hechas, pero solamente consideraba digna de catálogo una: A César, para guitarra. Me daba miedo abordar una composición para una agrupación numerosa. No soy músico de banda y desconocía sus posibilidades instrumentales. Mi profesor de entonces, don José López Calvo, me ayudó a comprenderlas y a superar los miedos. La obra surgió espontánea, fluida, con mucha claridad melódica, casi pegadiza. Todo funcionaba, la instrumentación, melodía y armonía. Esquema tradicional, arquitectura clara y sin pretensiones superiores. Tenía 24 años.

La estructura de NAZARENO DEL ALBA (1996):

Introducción.
Tema A: 18´´ (con repetición íntegra).
Puente: 1´29´´. Enérgico y contrastante.
Tema A: 2´04´´. Con contracanto.

Breve esbozo de la introducción: 2´38´´.
Trío: 2´48´´.
Puente: 3´12´´.
Trío: 3´47´´. Con contracanto.

La obra está en la tonalidad de Do menor, el puente primero modula a La bemol mayor y el trío está en Do mayor, con un puente en Mi mayor.
La versión que escucharemos es de la Banda Municipal de Música de Cuenca, bajo la dirección de Aurelio Fernández Cabrera.




Ocho años después, serán otras las circunstancias que me empujaron a escribir otra marcha procesional.  Yo había crecido como compositor, nuevos maestros, el descubrimiento de todas las técnicas del siglo XX, cursos de formación, algún premio ganado... parecía que volver a algo tan tradicional no era el camino más lógico.
Sin embargo, en mi trabajo de profesor tuve la suerte de dar Historia de la Música en 2º de Bachillerato y conocer a dos alumnos excepcionales: Adrián e Iván López. La relación profesor-alumno fue evolucionando hacia la amistad. Su amor por la Semana Santa y su fervor por la hermandad de La Negación de San Pedro me llevó a dedicarles una composición: NO LO NEGASTE EN LA CRUZ.
Las diferencias con Nazareno del Alba son muchas. En mi nueva composición amplié la duración de las frases, agrandando la estructura de la marcha. También busqué mayor variedad armónica, continuas modulaciones y progresiones, acordes recargados, de 9ª y sucesión de disonancias.
También existen concepciones melódicas distintas, huyo de lo obvio y busco el diálogo entre melodías que se preguntan y responden. Cuando aparecen los contracantos, se produce un interesante enjambre melódico, que la armonía  equilibra y recoloca. NO LO NEGASTE EN LA CRUZ no posee la frescura de NAZARENO DEL ALBA, pero a cambio es mucho más ambiciosa y rica en elementos musicales.

La estructura de NO LO NEGASTE EN LA CRUZ (2004):

Sin introducción.
Tema A.
Puente: 1´40´´.
Tema A: 2´41´´. (Con contracanto).

Puente: 4´08´´.

Trío: 4´42´´.
Puente: 5´58´´.
Trío: 6´15´´. (Con contracanto).

La obra está en la tonalidad de Do menor y el trío en Mi bemol mayor. Sin embargo las modulaciones son permanentes.

La versión que escucharemos es de la Banda Municipal de Música de Cuenca, bajo la dirección de Juan Carlos Aguilar Arias. No sé quién hace el montaje de vídeo y las palabras del locutor José Luis Muñoz embellecen el resultado final.



domingo, 10 de marzo de 2013

Un parón en el camino

Tengo 41 años y medio. Sin duda, he cumplido más de la mitad de mi vida. Todo ha ido demasiado rápido, he tomado muchas decisiones, acertadas unas y desacertadas otras, pero aquí estoy, escribiendo otra noche e intentando recuperar este blog.
No me arrepiento de nada. Soy lo único que puedo ser: músico. Todo lo que he realizado profesionalmente y me ha alejado de ello ha  sido un error. Sólo entiendo la música desde el compromiso, la pasión y la dedicación exclusiva. Como intérprete sólo concebía la excelencia y como compositor la expresividad.
La docencia de la música ha sido mi fundamental sustento. Cada chico que ha traspasado la línea de lo banal y se ha adentrado en la magia de las notas, de la historia de este arte y de la emoción que supone su conocimiento, ha sido un balón de oxígeno, un nuevo sentido para despertarse con ilusión cada mañana.
Me he equivocado, no lo dudo. A veces he creído poder hacer todo, mediar en cada una de las situaciones, escalar todas las cimas... y eso no es posible. Creo que ahora que las canas blanquean mi cabeza debo retomar lo único que me hace feliz al margen del amor de mis seres queridos.
Pronto acabaré Nepomuceno, ópera de cámara en cinco escenas. Luego me adentraré en una obra para un concurso y en un trío con piano. Cada día tocaré la guitarra y prepararé unas oposiciones.
Mientras, mi maravillosa mujer y mis tres preciosas hijas me seguirán soportando.

Os dejo con la que no es mi primera obra, pero sí la que considero Op. 1. Sobre las anteriores y los bocetos... dejo trabajo a los musicólogos.

A César. Sueño.



A César. Juego.

Luchemos por la ortografía